martes, 30 de mayo de 2017

Teatro: La edad de la ira

Título: La edad de la ira
Guión: Fernando J. López
Dirección: José Luis Arellano García
Compañía: La Joven Compañía
Elenco: Javier Ariano, Alejandro Chaparro, Jesús Lavi, Rosa Martí, Laura Montesinos, María Romero, Álex Villazán y Jorge Yumar
Duranción: 1 hora 40 minutos
Basado en: La edad de la ira, Fernando J. López






Sinopsis

Los personajes adolescentes de esta novela, finalista al Premio Nadal 2010, toman la voz en este retrato realista y a la vez poético de toda su generación. El supuesto asesinato cometido por Marcos, un estudiante de Bachillerato, constituye el punto de partida de una investigación que nos permite adentrarnos, a través de sus amigos y compañeros de clase, en sus miedos, sueños e inquietudes.

Escrita para La Joven Compañía por el propio Fernando J. López, La edad de la ira nos ofrece una mirada radicalmente nueva con respecto a la novela original: una función en la que los adolescentes son los únicos protagonistas y que nace como un canto a la diferencia y a la búsqueda -libre y valiente- de nuestra identidad.

¡Hola! Hoy traigo una crítica un poco diferente, ya que no es una reseña literaria ni cinematográfica... el viernes pasado fui con mis compañeros de clase a ver la adaptación teatral de La edad de la ira, basada en la novela homónima de Fernando J. López, a los Teatros del Canal de Madrid.

Esta obra es, junto a Punk Rock, parte de la campaña #StopBullying, un ciclo especial de teatro dedicado al acoso escolar en colaboración con la Comunidad de Madrid. Llega a los escenarios de la mano de La Joven Compañía, una compañía de teatro española integrada por jóvenes de entre 18 y 26 años que busca acercar al público juvenil al género dramático. El guión de esta obra ha sido escrito por el propio Fernando J. López, autor de la novela original.

Antes de empezar a comentar la representación, debo hablar un poco de La Joven Compañía. Esta es la tercera obra que veo representar a este grupo de actores. Las otras dos fueron La Ilíada y La Odisea como parte del #ProyectoHomero, y me encantaron tanto como esta. Una de las características que más me gusta de este grupo de actores es la capacidad que tienen para llegar directamente al corazón del espectador: sus actuaciones son brillantes y cargadas de emociones y sentimientos. A pesar de no tener un presupuesto relativamente alto, consiguen crear un ambiente en el escenario en el que no son necesarias como atrezzo más que unas pocas cosas. En La Ilíada y La Odisea, algo que me dejó muy sorprendida fue el vestuario: no utilizaban vestidos de griegos, con túnicas y coronas de laurel, sino que iban vestidos con ropa informal y su interpretación hacía el resto.


“A todos los adolescentes que se buscan, que se interrogan, que pelean día tras día por encontrar su voz”

Ahora sí, comencemos con La edad de la ira. Leí esta novela en diciembre precisamente por recomendación de una profesora, ya que nos dijo a un grupo de alumnos que la leyéramos y después diésemos nuestra opinión para así decidir si ir a ver la obra. A pesar de que la novela me pareció un poco lenta en algunos puntos, la obra me ha parecido todo lo contrario, y creo que en el coloquio posterior que tuvimos con el autor y los actores quedó resuelta mi duda del por qué: en el libro, el autor se centró más en contar la vida de los adolescentes desde un punto de vista siempre adulto, mientras que en el teatro han sido los adolescentes quienes han hablado con voz propia sin adultos de por medio (la trama del periodista investigando el asesinato no aparece, ni ninguna de las tramas de los profesores). Esto es algo que me pareció muy interesante de observar, pues así pude comparar y darme cuenta de que disfruté bastante más con la obra de teatro.


El protagonista de esta historia es Marcos, interpretado sobre las tablas por Álex Villazán (quien interpretó a Telémaco en La Odisea). Qué puedo decir, el actor me ha parecido brillante las dos veces que le he visto como protagonista. La profundidad de sus monólogos hizo que me diera un vuelco el corazón, especialmente el que recita mientras están en la playa, en el que habla sobre cómo la adolescencia consiste en comerse hasta el último segundo de la vida y sentirse capaz de coger el Sol con las manos. Otro de los personajes que más me sorprendió fue Sergio, quien toma un rol protagónico en el escenario (a diferencia del libro) y es el conductor de la obra. Al dividirse la trama en momentos presentes y flashbacks, Sergio interpreta a un vivo en estos últimos y a un fantasma en el resto. Se me saltaron las lágrimas durante su monólogo en el que se lamenta la vida que ya no va a poder vivir, y en el que perdona a sus hermanos aunque les considere un poco culpables.

La actriz que interpreta Sandra (María Romero) me sorprendió por la forma en la que trata el tema del acoso sexual por parte de un profesor, al callárselo todo y vivir metafóricamente encerrada en una caja de cristal. Tuve la suerte de poder hacerle una pregunta en el coloquio, y le cuestioné sobre su preparación para este tipo de escenas. Me contestó que lo interpreta siempre desde el respeto hacia las mujeres que realmente están sufriendo o han sufrido este tipo de acoso, y que lo que trata de hacer ver al espectador es el infierno por el que pasan cuando sus acosadores las "cosifican" como si ellas no fueran seres humanos también.

Raúl me pareció un poquito más flojo a comparación con la profundidad de Marcos o Sandra, pero también me gustó porque representa al chaval perdido que no sabe qué hacer con la extraña relación que mantiene con sus amigos (además, el actor que le interpreta fue Patroclo en La Ilíada, y este fue uno de mis personajes favoritos). El personaje de Brenda, añadido exclusivamente para el teatro, personifica el tipo de personaje que me gusta: la amiga que apoya ante todo y que es graciosa como ella sola. Por último están los dos "rebeldes" del instituto, Meri y Adrián. Ella representa la libertad que tenemos las mujeres para vestir como queramos sin que eso signifique nada. Él representa la realidad de los hogares rotos en los que sacar un 10 en un examen no va a mejorar las cosas, a pesar de que los padres lo vean así.


Poco me queda por decir. El mensaje que transmite La edad de la ira es una de las reflexiones sobre la juventud que más me gustan. Concretamente, me quedé con uno de los monólogos finales en los que hablan de los adultos: esos humanos responsables que viven anclados en el recuerdo de aquellos lejanos 80, tiempo que glorifican como si de su propio Siglo de Oro se tratase. Esas personas que piensan que los problemas que tenemos son menos importantes que los suyos, que son "tonterías adolescentes", cuando en realidad sí que importan porque somos nosotros quienes sentimos todo con mucha más pasión. Esas personas que ignoran la voz de la juventud porque creen que llevaremos al mundo al fracaso, y que nunca conseguiremos alcanzar el prestigio de los días de gloria de su adolescencia, en los que las expectativas de futuro eran mucho más esperanzadoras que lo que ahora ven para nosotros. Es su poca fe en nosotros la causa de que no nos den voz, pero no hay problema si no quieren dejarnos hablar ahora, porque llegará un tiempo en el que nosotros seremos los adultos, y podremos expresar nuestras ideas para que sean aceptadas por fin.

Aunque claramente es un pensamiento un poco exagerado, pues no todos los adultos son así, todos nos sentimos realmente identificados con sus palabras. Probablemente, cuando lleguemos a su edad veremos las cosas distintas y nos convertiremos en el tipo de gente a la que ahora mismo no nos queremos parecer. Nadie sabe lo que pasará en el futuro, cuando nuestra generación conduzca el mundo. Pero es una bonita idea el pensar que podremos cambiar las cosas, que podremos aplicar nuestros sueños actuales dentro de veinte años. Es una bonita idea pensar que vamos a ser eternos.

Reseña de La edad de la ira -> aquí
La Joven Compañía -> aquí
Ficha de la obra -> aquí


1 comentario:

  1. ¡Hola, Betty!
    Bueno, nunca habia visto una opinion sobre teatro, si bien he ido a un par de obras en mi ciudad y me han encantado un monton, no puedo hacer frecuentemente esta actividad como quisiera. Vere si le echo un vistazo a esta, gracias por tu opinion.

    ¡Nos leemos! :3

    ResponderEliminar