miércoles, 1 de febrero de 2017

Reseña: Harry Potter y el legado maldito

Título original: Harry Potter and the cursed child
Autores: John Tiffany y Jack Thorne
Año de publicación: 2016
Páginas: 336
Editorial: Salamandra
Idioma original: inglés
Precio: 18'05 €

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Sinopsis

Siempre fue difícil ser Harry Potter, y no es mucho más fácil ahora que es un empleado con exceso de trabajo del Ministerio de Magia, un marido y padre de tres niños en edad escolar. Mientras Harry se enfrenta a un pasado que se niega a permanecer donde pertenece, su hijo menor Albus debe luchar con el peso de una herencia familiar que nunca quiso. Como el pasado y el presente se fusionan ominosamente, padre e hijo descubren una verdad incómoda: a veces, la oscuridad viene de lugares inesperados.

Harry Potter y el legado maldito no es "la octava parte" de la saga Harry Potter. Es simplemente una continuación, un extra, pero no escrito por J.K. Rowling. Sin embargo, se nota que la autora estuvo muy presente a la hora de la creación de la obra de teatro, ya que en algunos puntos de la historia ves situaciones, diálogos o tratamientos de personajes tan característicos de la pluma de Rowling que te recuerdan a la saga original.

Esta obra de teatro es probablemente la única de su género que he leído por elección propia, y su lugar de comienzo es el mismo que el del epílogo final de Las Reliquias de la Muerte: la estación King's Cross, donde la familia Potter se prepara para enviar a Albus a su primer año en Hogwarts.



No me esperaba un Albus Severus Potter tan profundo como el que me he encontrado en este libro. Creí que iba a ser un calco de su padre: dejado en los estudios, torpe con las chicas, con un gran corazón y un poder por encima de sus posibilidades. Sin embargo, mis expectativas cambiaron cuando el sombrero seleccionador tuvo la brillante idea de enviar al mediano de los Potter a Slytherin, donde se hace amigo del hijo de Draco: Scorpius. También el pequeño Malfoy me ha sorprendido, pues me esperaba un Draco en miniatura y me he encontrado con una personalidad que cuadra más con un Hufflepuff que con una pequeña serpiente. El vínculo entre estos dos va mucho más allá de una relación de amistad: es algo más profundo, como vemos cuando Scorpius se da cuenta de que Albus ya no existe por cambiar el pasado. Los dos se quieren y se respetan y no tienen miedo a decirlo, y para mí esta relación es mejor que cualquier rollo amoroso que en un futuro pueda haber entre Scorpius y Rose.


Los adultos también me han gustado: Harry sigue teniendo prácticamente el mismo carácter que cuando era adolescente, sólo un poco más adecuado a su edad. Hermione es un personaje rompedor en esta obra, es igual de valiente e inteligente como ministra de magia, profesora, rebelde,... Y por último, Ron me pareció... muy Weasley.



El último personaje que quiero comentar es, cómo no, Delphi. Qué puedo decir de esta chica, me engañó muy bien. Para nada me esperaba que ella fuera la heredera de Voldemort, y mucho menos que su madre fuera Bellatrix. Aunque me pareció un poco raro que ella fuera la acompañante de Albus y Scorpius porque es mayor, nunca me imaginé un giro de trama tan gigantesco. 

Albus evoluciona a lo largo de sus años en Hogwarts hacia un chico oscuro y antisocial, lo que hace que las discusiones con su padre crezcan. Aquí llegamos al punto fuerte del libro, ya que este enfado por ser el hijo de Harry Potter, un legado que nunca quiso, es el que conduce toda la trama. La idea de   que el punto de partida de los actos de Albus sea Cedric, la primera víctima de Voldemort desde su resurrección, me pareció la conexión perfecta con Harry.

Las diferentes situaciones que Albus vive cuando cambia el pasado son una prueba de que nuestros más profundos deseos de cambios no siempre salen como queremos, y el chico se da cuenta. Sin embrago, disfruté mucho con el futuro alternativo en el que Snape sigue vivo, y aún así se vuelve a sacrificar para ayudar a Scorpius. Fue, es y será uno de mis personajes más queridos.

Personalmente, hay tres escenas que hicieron que me enamorara completamente de esta continuación:

1) La escena en la que Scorpius y Albus están atrapados en Godric's Hollow, y para reclamar la ayuda de su padre, le mandan un mensaje a través de la manta de Harry. Para mí fue un momento padre-hijo memorable. 

2) La segunda, es la escena en la que niños y adultos contemplan el asesinato de los padres de Harry desde la torre de la iglesia, ya que así todo vuelve a la normalidad y Harry supera sus fantasmas del pasado. Un momento duro pero crucial.

3) La escena final de Harry y Albus en el cementerio, cuando el chico se lamenta por la muerte de un amigo inocente y Harry le dice que ahora ese chico representa lo que Cedric fue para él, alguien a quien no pudo salvar pero que siempre vivió en su recuerdo.

Como única pega, me hubiera gustado ver más a Neville (no sólo mencionado), a Luna, a los Merodeadores en algún tipo de recuerdo y a los hermanos de Albus: James y Lily. Ellos estaban en Hogwarts a la vez que Albus y podrían haberle ayudado.

Esta obra es necesaria para todos los verdaderos fans de Harry Potter. Si ha sido tan intenso leer el libro, ver la representación en directo debe ser un espectáculo único.





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