lunes, 30 de enero de 2017

Reseña: Noches blancas

Título original: Let it snow
Autores: Maureen Johnson, John Green y Lauren Myracle
Año de publicación: 2015
Páginas: 352
Editorial: Nube de tinta
Idioma original: inglés
Precio: 14'96 €

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Sinopsis

Todo puede cambiar en cuestión de segundos, solo se necesita un poco de nieve y de magia navideña. La vida de Jubilee no es perfecta: acaba de discutir con su novio Noah y tiene que viajar hacia Florida por un problema con sus padres. Pero una inesperada tormenta de nieve en Nochebuena lo cambiará todo cuando el tren en el que viaja se detiene en la pequeña localidad de Gracetown. Afortunadamente, conoce a Stuart, un joven del mismo tren que la invita a pasar las fiestas con su familia.

Como con las piezas de un dominó, un beso lo cambiará todo, y dará lugar a otras dos historias de amor. Tu vida está a punto de cambiar, ¿estás dispuesto a perdértelo?

Noches blancas es una novela formada por 3 relatos escritos respectivamente por Maureen Johnson, John Green y Lauren Myracle.

El expreso Jubilee, Maureen Johnson

Jubilee va montada en un tren camino a casa de sus tíos después de que sus padres fueran detenidos en una feria de figuritas de navidad. En medio de la peor ventisca que el país ha sufrido en los últimos 50 años, su transporte se queda parado en medio de las vías y debe escoger entre quedarse ahí o pasar el rato en la Waffle House. Opta por la segunda opción y allí conoce a Stuart, un chico que le hará ver que la Navidad no va a ser tan mala como ella pensaba.

Este es el relato que más me ha gustado de los tres, pues me pareció divertido y a la vez romántico y entrañable. Maureen Johnson nos cuenta la historia de Jubilee de una manera que a mí me produjo una mezcla de comicidad y nerviosismo: su vida parece un chiste, con unos padres coleccionistas de figuras navideñas que le pusieron el nombre de un postre, y al parecer lo único bueno que tiene es su novio Noah “el chico perfecto”. Me pareció que los padres de Jubilee molaban mucho y no entendía por qué a ella no le gustaba su afición.

Luego está Stuart y toda la situación que le rodea: su novia lo engañó delante de todo el pueblo y su madre quiere que vuelva a ser feliz. He de decir que, aunque el relato me parezca precioso (sobre todo esa escena final en la nieve), no es muy normal aceptar pasar la noche en casa de un desconocido, y además tener que cruzar un bosque helado para hacerlo. Pero es un libro, y aquí todo vale para que triunfe el amor.


Un milagro de Navidad muy animado, John Green

Tobin y sus dos mejores amigos Duque y JP están disfrutando de su sesión de películas cuando los padres primero les llaman: no pueden volver a casa por la gran tormenta de nieve. Como si de un milagro se tratase, Keun, un amigo camarero de la Waffle House, les avisa de que la cafetería se ha llenado de animadoras que quieren jugar a Twister. Sin embargo, otro camarero ha llamado a los odisoso gemelos Reston para que acudan también a la cita, y Solo los primeros en llevar el Twister podrán pasar la noche en el Waffle House...

No tengo mucho que decir de este relato porque no me ha gustado nada. La trama me pareció un poco tonta: tres amigos salen de casa en medio de la peor tormenta de nieve de la historia para poder llegar a una cafetería llena de animadoras y jugar al Twister con ellas. Para colmo, su coche se estampa contra un montón de nieve, y como deben llegar antes que unos gemelos universitarios para poder quedarse, deciden andar unos kilómetros en medio de la nieve. Podría ser una buena historia de no ser porque está contada de una forma que aburre bastante, y que te hace pensar durante todo el tiempo: “¿Y no estaríais mejor en casa?”.

De los personajes no hay mucho que decir. Tobin es un chico normal al que le gusta el cine y estar con sus amigos. Duque es una chica a la que normalmente confunden con un chico y que está enamorada en secreto de Tobin, aunque él no se da cuenta. Y JP es otro adolescente cuya única meta es jugar al Twister  con unas animadoras.

El único punto fuerte es el final, cuando Duque confiesa por fin sus sentimientos por Tobin y se besan bajo la nieve (algo que se veía venir desde el principio).


La santa patrona de los cerdos, Lauren Myracle

El tercer y último relato me levantó el ánimo después de mi decepción con el segundo. Addie acaba de romper con su novio Jeb por ser una estúpida y engañarle. Cuando sus amigas Tegan y Dorrie van a consolarla, ésta última explota y le dice a Addie que es una egocéntrica y que sólo pensaba en sí misma cuando le hizo eso a Jeb. Para demostrarle lo contrario, Addie promete recoger un regalo muy especial para Tegan al día siguiente y además conseguir que Jeb la perdone. Pero no va a ser tan fácil.

Esta historia, aunque no me gustó tanto como la primera, sí me pareció que contenía la esencia del libro: divertida y con un toque romántico. He de decir que la protagonista, Addie, me puso un poco nerviosa, porque en sus esfuerzos demostrar que no era egocéntrica, lo parecía aún más. No entendí por qué rompió con Jeb cuando ninguno de los dos quería (es decir, entendí que fue por el engaño, pero Jeb no estaba enfadado y fue ella quien le dejó para luego deprimirse). Creo que el punto fuerte de este relato para mí fue la amistad, ya que aunque que en al principio lo hace para mostrarle a Dorrie que no es egocéntrica, al final se demuestra que es porque quiere ver feliz a su amiga. Por otro lado, el personaje de Mayze representa para mí la verdadera esencia de la Navidad: un ángel que consigue que Addie cumpla su cometido.


Por último, la escena final del libro, cuando los personajes de los relatos anteriores y éste se reúnen en el Starbucks, me pareció la guinda del pastel para una de las mejores historias navideñas que he leído.



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